La tarde del jueves se alejaba entre el murmullo de los niños jugando pelota o la distante voz de un vendedor ambulante. Llegaba el crepúsculo habanero y salían las luces de la ciudad. La noche cubría con lentitud el paisaje desde la colina de Santos Suarez, en el seminario teológico bautista. Orar, leer La Biblia, …
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