No me gusta seducir. Seducir implica utilizar cierta dosis de engaño y manipulación, pero lo más interesante es que cuando alguien te encuentra atractivo de verdad, no necesitas de la seducción.
El seductor es una especie de vendedor que intenta convencer a la otra parte de que su producto (él mismo) posee un valor, pero cuando a una persona le gusta un producto y tiene el dinero lo compra, no hay necesidad de “metérselo” por los ojos o regatear el precio.
Si tienes que seducir es porque el comprador no está seguro de tu calidad y hay que convencerlo. A veces lo hice pero confieso que no me gusta. Prefiero que desde que vean el producto (yo) ya lo quieran comprar.
Por eso intento cada día mejorarme como hombre, así no tengo que agradar ni convencer a nadie para que desee mi compañía, porque por encima de todo me quiero a mi mismo.
Últimos Comentarios