Mujer con hijos

Los tiempos han cambiado. Los valores éticos se están reescribiendo. No es algo de ahora, es un fenómeno presente desde el inicio de la humanidad. Es la dialéctica.

Más de la mitad de los matrimonios en el mundo occidental no rebasan los 5 años, más del 75% los 10. Los estudios lo confirman. Y hay más. Ahora se habla del matrimonio igualitario, o sea, hombres con hombres y mujeres con mujeres.

Lo cierto es que la familia tradicional está en crisis.

Todo esto significa que si eres un nombre adulto que rebasa los 35 años y deseas una relación estable y formal, existe la gran posibilidad de que lo hagas con una madre soltera.

En este post pretendo ofrecerte los principios que me guían, principios que te van a permitir construir esa relación sin sacrificar tu bienestar.

En mi caso tengo una niña de una relación anterior. Mi hija no vive conmigo pero estoy consciente que ella es mi responsabilidad, no de la pareja que pueda tener la madre, ni tampoco de la mujer que pueda tener yo. Esa misma regla se la aplico a mis relaciones formales.

Si esa mujer tiene hijos, comprométete a:

  • Respetarlos por sobre todas las cosas.
  • Aceptar el hecho que respecto a la madre ellos serán siempre la prioridad.
  • Aconsejarlos si la madre lo permite.

Pero NUNCA te comprometas a asumir responsabilidades de padre, ni permitas que ella te las imponga.

-Quien no quiera a mis hijos no me quiere a mí

-Quiero un hombre que se ocupe de mis hijos

Frases de ese estilo son escuchadas frecuentemente de madres solteras. Y te diré algo: No aceptes esa mierda. Si tú deseas ser un padre para sus hijos bien por ti, si deseas luchar por ellos bien por ti, pero solo porque es tu deseo, no tu obligación.

Hay una razón de peso para ello:

Cuando ella los tuvo, no estaba pensando en ti. Se estaba dando placer con el futuro padre de sus criaturas.

Por tanto, No tienes que asumir las consecuencias del orgasmo de otro hombre. NO ES tu responsabilidad. Es responsabilidad de ella y del padre biológico. Es a ese a quien le debe exigir.

Y si una mujer que está contigo no puede aceptar tus principios es porque no te quiere, y solo representas para ella una billetera o una fuente de solución de problemas. Y parodiando al doctor Calviño: Créame, así no vale la pena.

Me declaro inocente

Eliminé la entrada anterior debido a una palabra que dificulta el acceso de mis lectores al sitio. Ahora los dejo con un fragmento de mi relato titulado «Me declaro inocente» que constituye una especie de sátira al feminismo radical. Pongo en boca del protagonista algunos conceptos sobre las relaciones heterosociales. Espero que las mujeres que discrepen lo expresen sin recato alguno y así tendremos un debate sano y constructivo. Aquí les va, que lo disfruten.

«… Al llegar a la sala me quitaron las esposas. Miré alrededor y el lugar estaba lleno de personas desconocidas, casi todas mujeres. Me miraban inquisitivamente, con odio. Tal parecía que yo era un monstruo. Tuve miedo. Me llevaron al banquillo de los acusados. Sonaron la campana.

-Acusado, póngase de pie- ordenó la presidenta- ¿Sabe por qué está aquí?

-No, me gustaría que me lo explique-respondí mitad enojado, mitad irónico.

Retiró los espejuelos, me miró por un instante como si yo fuera un canalla, y respiró profundo, exhibiendo al final una risa de triunfo.

-Hoy va a ser juzgado por los delitos de utilización sexual y estafa romántica- soltó

Me sentí anonadado. Jamás había escuchado, en todos mis años de abogado semejantes figuras penales. Era evidente la arbitrariedad.

-Presidenta, esos delitos no existen en ningún cuerpo legal que…

-Cállese- espetó- esta justicia no es la de los hombres. Tenemos un nuevo código penal

A continuación quise recusar al Tribunal ¿Motivo? Todas eran mujeres.

-Así no tendré justicia- argumenté

Me lo denegaron. Quedé estupefacto. Comenzaba a entender que sería juzgado sin garantías.

La Presidenta llamó a los testigos. Desfilaron ante mis ojos decenas de mujeres con las que compartí en el pasado. Ninguna me sostuvo la mirada. Se veían nerviosas, sin embargo asentían a todas las preguntas de la fiscal y mentían sin el menor recato.

Negué sus testificales y hasta propuse visitar mi web que demostraba la previa colaboración con la causa feminista.

Cuando la fiscal tuvo su turno, habló más de una hora, con odio y con saña. Ratificó los cargos y me solicitó la pena de muerte. Se me hizo un nudo en el estómago al escuchar semejante absurdo.  Al fin me tocó defenderme.

-Compañera Presidenta y demás…

-Acusado, señora Presidenta. Diríjase con respeto a este tribunal-gritó la principal

-Señora Presidenta y demás miembros que integran este justo y pundonoroso tribunal. Aceptó haber copulado con esas mujeres. Acepto que quizás alguna se enamoró y sufrió al no tenerme, pero soy inocente. Yo no quería ser así, un rompecorazones y mucho menos mujeriego, pero sucede que desde muy joven fui un buen muchacho. Regalaba flores, poemas, me hacía el mejor amigo de las muchachas que amaba. Les declaraba mi amor y mis mejores sentimientos. Con todo, sus besos no eran para mí, y ni que pensar de sus cuerpos. Eso era para otros, para aquellos que no eran buenos, que incluso tenían hasta dos y tres mujeres. Aquellos que no las querían para nada, y hasta para aquellos que las difamaban. Aun así, yo seguía siendo el buen muchacho. Y seguían golpeándome y golpeándome.

Ya tenía más de 20 y ninguna me miraba, porque seguía siendo un chico bueno. Al final tuve que abandonar al buen chico y empezar a ser un poquito hijo de puta, solo un poquito. Entonces me fue mejor. Las mujeres me respondían y mi vida mejoró.

Hasta que un día conocí a la chica A. Maravillosa, honesta, sencilla. Por ella lo di todo. La puse en un pedestal, la convertí en una reina y yo su vasallo. Sospechaba que era un error, y no obstante quería creer que ella era diferente. En fin, le di mi vida, hasta mi sangre su señoría. Le di la certeza de que pasara lo que pasara nunca la dejaría, que siempre tendría mi amor. Pero nadie es perfecto y una tarde cometí un error, un error leve, nada de maltrato ni infidelidad ni violencia, una simple discusión. ¿Y que hizo la chica A? Se cagó en sus promesas. Me dejó, demostrando que no le importaba para nada. ¡Y miren que intenté recuperarla! Fue en vano.

Después de la chica A, sentí mucho miedo. Miedo de quedar una vez más con el corazón destrozado. Vinieron chicas B, chicas C, chicas D…nunca me consagré a ninguna. Me daba lo mismo tenerlas que perderlas. Solo pensaba en satisfacerme. Y que bien me iba. Ellas eran quienes me buscaban y llamaban. Yo cogía el teléfono y a veces no. Yo les decía seamos amigos y entonces se volvían locas y más me deseaban. Pero yo nunca prometí nada ni engañé a mujer alguna para tener su vagina. Se lo juro.

Conclusión su señoría: Que cuando fui así, las mujeres me adoraron, me sirvieron, me hicieron bien. Pero las pocas veces que decidí ser totalmente bueno y complaciente, amoroso y fiel, me dejaron de amar.

Yo no quería ser así. Yo quería creer que había algo diferente, pero las cosas son como son y no como queremos.

Tuve que actuar en legítima defensa, por eso me declaro inocente…»

Consejos de Mujer…

Recientemente, entre las tantas publicaciones de las redes sociales me encontré con esta de Facebook. Una mujer ofreciendo consejos para los hombres que están en una relación. Aquí les va:

«No la llames Bebé, llámala mejor princesa, nunca le digas que esta rica dile «Estas bella». ¿Te doy un consejo? Cuando ella se enoje contigo, y se vaya, síguela Cuando se le quede mirando a tus labios, bésala. Cuando te empuje o intente golpearte, abrázala y no la dejes ir. Cuando la veas desarreglada, dile que se ve hermosa. Cuando la veas llorando, no le digas nada solo abrázala. Cuando este asustada, hazla sentir protegida. Cuando ella te extraña sufre, pero no siempre te lo dirá. Cuando le preguntes si algo anda mal, y te dice que no, no le creas, llámala. Cuando este aburrida o triste, invítala a salir aunque sea a caminar. Hazla saber que es importante para tu vida. Cuando vayas a algún sitio con ella, no le quites la mirada por mirar a otra. Abrázala y dale muchos besos, a ella solamente porque es tu novia, déjala que te muerda tus labios, deja que sepa que eres de ella nada más, no le pongas cachos en su cabeza, ponle una corona porque es una princesa, cuídala, amala, se cariñoso, amable, confía en ella. Mándale un mensaje de Buenos días, Buenas tardes, Buenas noches, invítala al cine, si no puedes, invítala a ver películas en tu casa, el dinero no compra al amor. La sinceridad, la honestidad, ser fiel, amar y ser detallista, le ganan a un hombre con dinero…»

Y después de leer esas palabras aquí les va el mío a los hombres:

Se así, únicamente con una mujer que se lo merezca, y solo en determinados momentos, no siempre. Si lo haces siempre, la vas a aburrir, se va a sentir asfixiada. No seas un muñeco sin personalidad que ella domina a su antojo, ni tampoco le des la seguridad de que siempre vas a estar a su lado. Ponla a trabajar para la relación. Has que invierta ella también porque solo así te va valorar. Y ten en cuenta que para muchas mujeres el dinero es determinante. Ellas siempre preferirán a un hombre con alto estatus social por encima de un pobre, a un famoso por encima de un desconocido, y si saben que eres un hombre demandado por las mujeres más te van a desear. Si no eres un hombre de dinero al menos lo puedes compensar siendo masculino, liderando, confiando en ti mismo y siendo tú sin necesidad de agradar ni ser aprobado por ellas o los demás. Si vas a ser tierno, bien por ti pero no renuncies a mostrar tu carácter y tu masculinidad. Y por último Hombre que lees mi post. Nunca, pero NUNCA sigas consejos de mujer, porque lo que ellas dicen que les gusta no es lo que en realidad les gusta.

El alma comienza a despertar…

El alma comienza a despertar… - Sociedad

Norma Jeane Mortenson era una chica pobre y desconocida hasta que logró tener todo aquello que cualquier mujer podría desear: Fama, dinero, juventud, belleza, amor, salud…todo.  Aparentemente…
Se había convertido en la bomba sexy, el ícono sexual más importante del mundo en los años 50 del siglo pasado. Fue una de las actrices más exitosas y mediáticas de la historia. Tenía millones de hombres a sus pies. Estuvo casada con personalidades de la talla de Joe DiMaggio, importante pelotero de grandes ligas, y con el escritor y guionista de cine Arthur Miller, e incluso el entonces presidente de USA John F Keneddy no pudo resistir su encanto femenino. Sin embargo, parece que algo fallaba en la vida de la actriz. Algo que ni el dinero, ni la fama, ni la belleza podían curar. Un enorme vacío que la llevo a la drogodependencia. Adicta al alcohol y a los barbitúricos murió en 1962 de una sobredosis a la edad de 36 años. Por si no lo han captado, me estoy refiriendo a Marilyn Monroe.
 
Un niño nacido en Chicago y criado en Brooklyn, Nueva York, era sumamente pobre. Vivía con su hermana mayor y su madre, una judía que para colmo tenía tendencias comunistas en pleno auge del Macartismo. Un día descubrió el ajedrez, y tanto le apasionó que se planteó la misión de convertirse en campeón mundial. A medida que crecía sus éxitos eran sonados. Campeón de USA a los 12 años, y mantuvo ese título en 8 campeonatos consecutivos. Para entonces la extinta URSS poseía a los mejores jugadores del mundo. Tenían al campeón mundial absoluto, la campeona mundial femenina, vencían en las olimpiadas mundiales y campeonatos por equipos, nadie en occidente podía hacerle frente a la escuela soviética de ajedrez, excepto este joven irreverente al que llamaban Bobby. El único capaz de derrotarla. En el camino a la cima aplastó a todos sus rivales soviéticos convirtiéndose en el Rey del ajedrez en 1972.
Fue tan famoso como los Beatles. Convertido en millonario, y hasta en un héroe para su país, abandonó el ajedrez y fue desarrollando una esquizofrenia paranoide que lo convirtió en enemigo de todos. De los rusos (que según él lo espiaban), de los americanos (públicamente expresó en una televisora japonesa su alegría por el derrumbe de las torres gemelas en el 2001), e incluso, de su propia raza judía (los acusaba de una conspiración mundial por el poder).
Murió en Islandia en el 2008, casi olvidado, y por su negativa a someterse a hemodiálisis a causa de una insuficiencia renal. Estoy hablando de Robert James Fischer (Bobby Fischer), uno de los más grandes genios de ajedrez mundial.

¿Por qué la mayoría de las personas que logran todo aquello por lo que han luchado terminan destruidos? Se podrían poner cientos de ejemplos. Me viene a la mente Ernest Heminway el gran escritor, premio nobel de literatura que terminó suicidándose.
La respuesta es la siguiente: Les sucede como nosotros. Que ponemos nuestra felicidad en factores externos como el dinero, las mujeres, la fama, los títulos, etc. Y como no alcanzamos todo, siempre pensamos que el camino del bienestar va por ahí, y buscamos en esas cosas llenar nuestro vacío, pero quizás sucediera que si alcanzáramos todas las cosas no sabríamos ni tendríamos más alternativas para vivir y eso nos dejaría sin salida. Todo porque vivimos en la trampa de creer que para ser felices necesitamos de objetos externos. Pero la felicidad solo puedes encontrarla dentro de ti. Si la buscas fuera terminarás vacío. ¿Cómo ser feliz dependiendo de mi interior? Ese es el reto. Cuando buscamos el modo, entonces el alma comienza a despertar…
 

Algunas mujeres son así

Se conocieron en una tienda. Ella estaba de compras pero mujer al fin, daba vueltas por todas partes, indecisa sobre que comprar. Esbelta y elegante llamó su atención. No podía quitar sus ojos de ella, quien al percatarse y después de salir de un probador, se le acercó y le pidió opinión sobre cómo le quedaba un vestido. Modeló para él bien coqueta. A partir de entonces quedó prendado.

Era soltero, ella también. La invitó a salir, al poco tiempo le confesó sus sentimientos pero la mujer le dijo que debía pensarlo, no estaba segura. A pesar de ello lo buscaba cada vez que necesitaba algo, y salía con él. Recibía cualquier acto de interés con una sonrisa, sin embargo, rechazaba suavemente cualquier avance romántico o sexual. Siempre disponía de una explicación plausible para rehusarlo. Y él siguió esperando y esperando, hasta que ella se mudó lejos con otro hombre, a otra provincia.

Algo debes aprender de esta historia ficticia, y a la vez común en las relaciones heterosociales. Y es que muchos hombres no nos damos cuenta que cuando una mujer actúa de ese modo nos está manipulando. La mayoría no , pero algunas mujeres son así. Hay mujeres a las que no le atraes sexualmente pero como saben que estás siempre disponible te ofrecen esperanzas. Los motivos pueden ser los más variados: Favores, dinero, sentirse deseada y con la autoestima a salvo, recibir el cariño que no le da su pareja, un paño de lágrimas para sus problemas, un oído que las escuche, etc, etc. Si una mujer te da “agua con azúcar” pero al final no la concreta, es porque no le gustas y solo te está usando, o como se dice en el argot de la calle “cogiéndote para sus cosas” Entonces tu lema tiene que ser ” ni tú eres para tanto ni yo para tan poco”

A todos nos ha pasado. En mi etapa de universidad hubo una muchacha de la cual me apasioné. Me tuvo como 3 años así, en la zona de amigos. Lo más que logré fue un beso casi robado. Cuando intentaba alejarme me buscaba y me decía que aunque no podía ser mi novia no podía vivir sin mi compañía, y yo de tonto caía en su juego. Cuando aquello, no tenía experiencia y era el clásico “chico bueno”. Después comprendí lo que era obvio: Me necesitaba porque como era una bruta (académicamente porque para lo otro era bastante habilidosa) yo la ayudaba en los estudios. Al final se graduó y con el tiempo dejó de ser esa gran amiga porque ya no me necesitaba. Hoy la veo, que parece un bulto y ya no tiene el atractivo de antaño, y ni le pasa por la cabeza que ya conmigo no se jode, pero imagino que debe pensar de mí “Qué clase de tonto es Pedro Pablo, demasiado blandito para una mujer como yo”.

Como escribí, a todos no ha pasado. Lo importante es rectificar a tiempo para que no te suceda jamás.

No digan te amo, mejor digan te quiero.

No Digan Te Amo, Digan Te Quiero - Sociedad

Te amo. Aun no olvido esa frase. La pronunció aquella mañana al borde de mi cama. Estaba sentado y ella en pie, frente a mí, mientras sus manos acariciaban mi pelo y sus labios buscaban los míos.

-Si supieras cuantas mujeres me han dicho esa frase y ahora están en otros brazos…

Y se  molestó, pero yo no cambié mi juicio, aunque al final creí que me amaba, hasta el punto de auto engañarme.  Hoy recuerdo muchos te amo en los que influyó demasiado la dirección del viento. Hoy sé que no me amó.

¿Qué es el amor? Imposible definir algo intangible, para el que cada ser tiene una opinión diferente. La mía no la cambio por ninguna. La poetisa cubana Dulce María Loynaz, premio Cervantes de literatura  dijo en un poema que amor era estar clavado a la cruz, en una reminiscencia de Cristo. Yo no creo en Jesús, ni en el dios de ningún credo, pero concuerdo que amor es eso. Amor es ayudar y hacer bien a los necesitados, y si es a tu pareja, es dar sin que sea necesario recibir.  Lo demás es calentura.

Mejor que digan te quiero. Te quiero significa afecto, complacencia, afinidad. Así todo queda más sincero. Porque decir te amo es tan sublime, y no por la palabra sino por el concepto, que no creo que ningún mortal sea digno de atribuirse con seguridad tal sentimiento por su pareja hasta que lo demuestre sobradamente.

Las relaciones romántico-sexuales comienzan y se mantienen como una unión basada en opciones, un intercambio de valor, un interés.

A era una muchacha atractiva, B era su novio. Estaba enamorada de ese hombre maravilloso llamado B. Era dulce, inteligente, apuesto, buen amante, pero sobre todo le daba amor, le daba seguridad, y claro B no era perfecto, pero para A, en ese coctel donde se mezclan cualidades y defectos B salía ganado respecto a muchísimos hombres.

Ella tuvo su amor platónico. Un artista famoso llamado X cuyas canciones hacían vibrar a millones de mujeres, pero claro, era una idealización y lo sabía. En cambio B era el hombre real. X solo era un ideal de perfección masculina inexistente. A fin de cuentas era una imagen, el verdadero X sería un simple hombre. A era una chica profunda, inteligente. X no le hacía sentir nada que no fueran sus canciones. Es más A ni pensaba en X. X no significaba nada. Pero sucedió lo impredecible. X vino a su país en una gira promocional. Semanas antes A supo, por una revista que se había divorciado de la supermodelo Y, pero como no tenía la menor trascendencia en su vida lo había olvidado. Pero ahora lo recordaba, sobre todo después que X se le acercó en aquel teatro tras la conferencia de prensa en la que A como periodista debió estar. Ahora ella está confundida, solo piensa en X, ahora X se ha hecho real y solo puede imaginarse desnuda con él, y hasta tiene fantasías sexuales. De repente su enamoramiento hacia B se ha evaporado, sobre todo después que X le propuso que fuera su mujer y se vaya a vivir con él. Ahora ella deja a B y avanza hacia X, porque sus opciones cambiaron, porque sus expectativas ahora son diferentes, porque se siente con más valor, porque ahora está engrandecida, porque todo es un interés…  porque no había amor verdadero.

El amor es dar de sí mismo, es sacrificarse, es estar clavado a la cruz y aun así sentir que la vida tiene un propósito, que vale la pena., lo otro es pasión, placer, lujuria…

Por eso no digan te amo, mejor digan te quiero…

La primera crítica de Delirios

En la tarde del viernes 8 de marzo, y como parte de la feria del libro de La Habana, fue presentada mi primera obra “Delirios”.

¿Sientes vocación por escribir? Solo tienes que perseverar. Con un 99% de esfuerzo solo necesitarás el 1 % de talento, y lo lograrás. Yo aún no lo he conseguido. Estos son los primeros pasos en la escalera a la cima, pero lo voy a alcanzar. Espero que tú también.

Aquí les muestro el contenido de mi presentación realizada por el reconocido escritor cubano Eduardo Martínez Malo, y con ello la primera crítica del libro.

Delirios, de Pedro Pablo Morejón López, bien podría llamarse obsesiones,  espejismos o visiones, porque en realidad la historia es eso y mucho más. Es un deambular por los oscuros vericuetos y el deseo por un fatal primer amor. Pero la presencia e imagen de aquella primera experiencia persiguen al personaje en una atmósfera oscura, muchas veces retorcida, donde la realidad y la fantasía, el ensueño y los deseos se funden. Y todo por la perenne presencia del sexo que conduce a la tragedia.

La historia avanza en espiral y las tragedias se suceden. Lucy, la obsesión primigenia, está en todas las mujeres que conoce, y todas las mujeres están en Lucy.

Creo que el gran acierto de Delirios es su historia, y la manera en que ha sido conducida por su autor hasta la debacle total del final. Delirios es como una tragedia griega marcada por un destino fatal.

La descripción, las narraciones y los diálogos son manejados con cierto oficio que ya anuncia al narrador que nace. El autor es audaz en el tratamiento del sexo a lo largo de las páginas del relato, dividido en siete capítulos muy breves. Se despoja de la autocensura y asume las escenas de sexo sin titubeos y de frente.

Delirios tiene tres años de vida. Fue escrito en el 2016, premiado en el 2017, publicado a finales del 2018 y lo leemos en el 2019. Pero lo más interesantes es que fue escrito cuando el autor llevaba poco menos de un año en las lides de la narrativa.

Abordar un tema de cierta complejidad resultaba un reto y el autor lo asumió y salió vencedor, aunque me ha confesado que hay elementos que hoy no los manejaría así, escenas que trataría de otra manera. Creo que esa inconformidad siempre es buena, sobre todo porque demuestra que el autor ha asumido en serio su papel de escritor y va en ascenso. Delirios, tengo que decirlo, es un muy digno primer libro, y el autor puede exhibirlo con el orgullo natural de todo creador. Bienvenido al gremio de los narradores.

Presentación de mi libro.

Durante los días 6 al 10 de marzo la capital pinareña será escenario de la venta de libros como parte de las actividades por la feria internacional del libro de La Habana. Ediciones Loynaz, principal editorial de esta provincia presentará varios títulos de diferentes autores, tanto nacionales como de provincia. En el marco de estas actividades será presentada mi ópera prima «Delirios» en la Biblioteca Provincial Ramón González Coro, el día viernes 8 de marzo a las 3:00 pm.  El libro será presentado por Eduardo Martínez Malo, reconocido poeta y narrador pinareño con una basta obra premiada y publicada tanto en Cuba como en el extranjero. Se realizará un conversatorio sobre la obra con la presencia de este servidor, y se procederá finalmente a la venta del libro. Todos los lectores e interesados siéntanse invitados, especialmente los del patio. Les espero.

Escribir y publicar. Una carrera de resistencia

Soñaba ser escritor. Ya desde la adolescencia quería escribir como Juan Angel Cardi, Daniel Chavarría, Dashiell Hammett, Arthur Conan Doyle, Corin Tellado, etc. Siempre lo pospuse pero dentro de mí una voz me gritaba: Escribe, escribe…

Y fue en enero del 2016 cuando sin poder explicarlo me vi escribiendo las primeras letras de una novela.

“La tarde del jueves se aleja entre el murmullo de los niños jugando pelota o la distante voz de un vendedor ambulante. Llega el crepúsculo habanero y aparecen las primeras luces de la ciudad.…”

En 3 meses la escribí. La presenté a un importante concurso literario que cerraba su convocatoria en mayo, y ya me veía premiado, catapultado a la vanguardia de la literatura cubana. Los resultados los darían en julio… y fue el primer golpe. Ni premio, ni mención… nada.

Me integré a un taller literario, seguí escribiendo y mejorando mi técnica narrativa, hasta que al fin gané un concurso no tan importante. Mi noveleta Delirios, como ya saben, fue la obra premiada.

Al anunciar el nombre y seudónimo del autor creí flotar. Avancé al podio, recibí el premio y en medio de la excitación dije unas palabras que no recuerdo.

Meses después obtuve mención en un encuentro debate con el cuento “Piedras preciosas” que forma parte de un cuaderno todavía inédito.

Ignoro las dificultades para publicar en otras tierras, pero lo que es en nuestro país no existe un mercado del libro. Las  editoriales son unidades adscritas a entidades presupuestadas. Una editorial provincial solo publica alrededor de 20 títulos al año, de ellos, cerca de la mitad son de contenido político, el resto lo ocupan autores consagrados. Es realmente difícil. Por eso ganar un concurso literario es la vía más expedita, pero todos los escritores saben que independientemente de la calidad que pueda tener una obra, obtener el premio es como sacarse la lotería.

A raíz de la feria del libro ya puedo confirmar la publicación de “Delirios”. Y la semana antes pasada pude cobrar la remuneración por mis derechos de autor, $1425 pesos que alcanzan para muy poco, pero es algo para empezar. El primer refrigerio en esta carrera de resistencia.

Quiero despedirme con este mini-cuento. Espero les guste

La Cita

 Es de noche y me espera. Advierto su silueta y el corazón me da un vuelco. Avanzo hacia una mujer desconocida pero los pies no se detienen. Ya frente a ella, me quedo sin palabras…

A la semana despierto. Me cuesta respirar pero poco a poco vuelvo a la realidad. Estoy entubado en cuidados intensivos y comienzo a recordarlo todo. Después comprenderé que tengo el cuerpo destrozado y ella fue la carnada.

 

Hablando de seducción

¿Cuántas veces te ha gustado una mujer y cuando la creías tuya, viste como su interés comenzaba a disminuir y no entendiste el porqué de su alejamiento? Hoy te mostraré la razón más común. Son esos errores que involuntariamente cometes y que dan al traste con tu objetivo. A continuación te muestro algunos que desde ahora sabrás que debes evitar:

 

Actuar como el chico bueno.

Cuando conoces a una mujer que te fascina no quieres hacer nada para incomodarla. Piensas que actuando como todo un caballero lograrás meterte en su corazón. Haces todo lo que te pide, te deshaces en halagos hacia ella, te disculpas por aquello en que eres criticado y estás siempre disponible para ayudarla y escucharla.

Desde un punto de vista lógico, esto parece razonable, pero no nos damos cuenta que con esa actitud nos volvemos predecibles, empalagosos, manejables, aburridos y con escaso valor. Te conviertes en la antípoda del hombre atractivo. Ellas se rinden ante un hombre auténtico, que tiene sus propias opiniones y que no busca ser su siervo porque está consciente de su valía. Aunque no lo creas, las mujeres siempre ponen a prueba a los hombres, la mayor parte de las veces de un modo inconsciente. Es un mecanismo de selección para  escoger al mejor candidato. A pesar de los avances en materia de igualdad social, del feminismo y todas las ideas actualmente en boga, sus genes la impulsan para buscar un hombre que les brinde protección. Siendo el chico bueno solo trasmites la idea de que eres débil.

Conclusión: No seas el chico bueno. Sé un buen tipo, que es otro concepto; ese que es generoso con una mujer, pero que ella comprende que lo hace en sus propios términos, y no simplemente por agradarle.

 

Pedir su permiso para todo

-¿Quieres salir conmigo?

– ¿Quieres ser mi novia?

-¿Puedo darte un beso?

-¿Quieres casarte conmigo?

-¿Nos sentamos aquí o allá?

-Voy a salir con mis amigos ¿No te enojarás?

O sea, actúas sin pantalones. Le das todo tu control y siempre buscas su aprobación. Toda esa actitud es contraproducente. Hará que se aleje de ti, hastiada.

Mejor di:

-Te invito a salir a x lugar.

-Yo sé que quieres ser mi novia.

-Te voy a besar.

-Vamos a casarnos.

-Voy a salir con mis amigos, llego a tal hora.

Si te equivocas ella te lo hará saber pero no pidas permiso para tomar tus decisiones.  Ellas aman a los líderes, nunca olvides eso.

 

Tratar de convencerla para que acepte tener una relación contigo

Este es un error común en la mayoría de los hombres. Es más, creo que todos sin excepción lo hemos cometido. Intentamos desde la razón y la lógica hacerle ver a esa mujer que somos los mejores candidatos para ser su pareja. Porque:

La queremos, somos hombres de bien, somos trabajadores, somos cariñosos, somos bien parecidos… somos esto, aquello y lo otro. A fin de cuentas cuando consultan a las mujeres sobre estos temas la mayoría dice buscar precisamente esas cualidades en un hombre. ¿Y sabes qué? No funciona.

Te pondré un ejemplo: Quizás tu mama te dijo un día

–Hazte novio de fulanita, es buena muchacha y te quiere.

Sin embargo no te gustaba a pesar de sus cualidades. Porque la atracción y el deseo sexual no se sustentan en la lógica, sino en las emociones. Del mismo modo que nos atrae esa mujer infiel, bohemia y liberal. Con un tatuaje en el trasero y otro en un seno, que sabemos no nos conviene pero nos pone caliente porque tiene un cuerpo fenomenal y se mueve delicioso. Los más inteligentes y fuertes solo la querrían para copular y la mayoría la aceptaría como pareja estable aún en contra de lo que les diga la lógica. A las mujeres les sucede lo mismo. Puede que un hombre sea mujeriego, abusivo, delincuente, etc, pero es demasiado masculino, las vuelve locas y la mayoría de ellas no pueden evitar enamorarse e incluso creer que los pueden cambiar, algunas, más inteligentes, se lo follan a escondidas del esposo.

La atracción ocurre a nivel emocional. Sedúcela con tu masculinidad, no con razones lógicas ya que estarías arando en el mar.

 

Tratar de impresionarla presumiendo de tus cualidades.

Otro de los errores más comunes es este: Decir que tienes dinero, que eres bueno en la cama, que has logrado un doctorado en no sé qué, que eres muy valiente, que derrotaste a no sé quién… Y lo único que consigues es demostrar tus carencias, toda vez que si fueras como dices sería evidente y no necesitarías expresarlo. Con esa actitud buscas su aprobación y solo logras incredulidad y desprecio, ya que las mujeres detestan a los hombres charlatanes.  Lo mejor es comunicar esas cualidades a través de los hechos, no de las palabras. Un hombre de calidad no necesita impresionar a ninguna mujer. Si eres tan excelente ella lo sabrá con tus actos, incluso las que no pueden ser mostradas a priori serán imaginadas por la impresión que le dejas sin necesidad de ser verbalizadas.

 

No aprovechar las oportunidades para avanzar

Salieron de cita o están teniendo una conversación personal. Ya sabe tus intenciones y sigue ahí contigo, pero te cuesta decir que te gusta y que deseas estar o tener algo con ella.

Sonríe y los ojos le brillan. Por momentos te regala una mirada de embeleso, pero te avergüenza tomar su mano y acercarte para besarla.

La has besado, se abrazan, están solos en su casa o la tuya. Ella suspira profundo al calor de tu cuerpo y la timidez te impide quitarle la ropa o la tuya, o extraer tu pene para avanzar al acto sexual.

Todo esto porque tienes miedo que se enoje con tu actitud o que piense que ella solo te interesa para el sexo.

Lo malo de esa conducta estriba en que además de perder oportunidades, te comience a ver como un tipo indeciso y débil. Llegará un momento en que tienes que asumir la responsabilidad de la escalada. No está en la naturaleza de ellas avanzar, algunas podrán hacerlo, pero la mayoría no. Eres tú quien debe ser el líder, el conductor de la relación. Y debes tener presente que todas las relaciones son dinámicas, nunca estáticas.  O avanzas o retrocedes. Si no la haces avanzar de cierto retrocederá. Esto es una ley infalible en la seducción.